- infoidiomas
- 07 Sep 2026 - 10:37
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Estamos en un mundo en el que cada vez es más difícil encontrar países genuinos. La globalización se extiende a todo. Política, métodos de estudio, maneras de pensar e incluso museos y restaurantes. Por este motivo, los países que continúan siendo fieles a sus tradiciones en cuestiones tan sencillas como sus autobuses, sus taxis, su mobiliario urbano, o incluso el uniforme de sus policías, merecen toda la atención de un estudiante de idiomas. Como muy perspicazmente habrás adivinado, hablamos, claro está, del Reino Unido. Un país que siempre ha nadado a dos aguas, entre su europeización a medias y su iconografía Made In England.
Y es que no hablamos solo de circular por la izquierda o de llevar adaptadores para sus enchufes. Veamos por qué cuando paseas por Londres, estás 100% seguro de que no te encuentras en ninguna otra capital mundial. Del “God Save The Queen” a “God Save The King”, hay tantos pequeños detalles tan diferentes con el resto del mundo, que bien merece que repasemos los principales.
Autobuses
Los característicos autobuses rojos de dos pisos actuales, son un modelo que imita al mítico Routemaster de plataforma abierta, que causó verdadera conmoción cuando fue retirado de las calles de Londres. El modelo más extendido es el Alexander Dennis Enviro400, que fuera del Reino Unido solo puede ser encontrado, con algunas modificaciones, en Irlanda y en Australia. Se trata de un diseño futurista, con frontal, redondeado, fabricado obviamente por una empresa británica, Alexander Dennis Limited (ADL) desde 2005. De la flota total de autobuses londinenses formada por unos 9.000 vehículos, aproximadamente el 50% corresponden a este modelo, que ya en las últimas versiones se fabrica totalmente eléctrico con la ayuda del gigante chino BYD.

Taxis
No hay nada que moleste más a un londinense que escuchar que van a retirarse de la circulación sus míticos black cabs. Cuando el lustroso Austin FX4 dejó de fabricarse en 1997, después de 39 años en circulación, causó una auténtica conmoción en el país, que solo pudo ser superada cuando las calles se acostumbraron al nuevo TX1 fabricado por London Taxis International (LTI). En 2002 la empresa creó el TX4, que también círculo de forma residual en una veintena de países. Pero el cambio más radical se produjo en 2018 con el eléctrico LEVC TX, fabricado también en el Reino Unido, aunque con licencia del gigante chino Geely, que también fabrica marcas como Volvo Cars o Polestar. De los 13.500 taxis que hay en Londres en 2026, 9.550 son “cero emisiones”. ¡Todo un hito!

Pasos de peatones
Isletas en el centro de la calzada, luces amarillas intermitentes conocidas como belisha beacons, inscripciones “Look Right” o “Look Left” junto a la acera y marcas en zigzag en el pavimento. Todo un despliegue de seguridad con el objetivo de alcanzar la estadística de “cero atropellos en los pasos de cebra”. Son varias además las modalidades: Pelican crossing son pasos regulados por semáforos, donde el peatón debe pulsar un botón para que el semáforo se ponga en verde. Puffin crossing es una versión avanzada, mediante la que se utilizan sensores para detectar si quedan personas cruzando. Toucan crossing (two can cross) es un paso para peatones y bicicletas.

Cabinas de teléfonos
Pero si hay un icono junto al que todo turista o estudiante de inglés que acude a Londres quiere fotografiarse, son sus míticas cabinas de teléfonos. Las primeras aparecieron a finales del siglo XIX y no eran rojas, ya que pertenecían a distintas compañías. Fue a partir de 1912, cuando el Estado creó la Post Office Telephone Service, encargando al arquitecto Sir Giles Gilbert Scott diseñar la primera cabina estándar. El resultado fue la Kiosk No. 2, una cabina de grandes paneles de cristal, inspirada en los mausoleos clásicos. Era demasiado grande y cara de fabricar, así que poco tiempo después, en 1935 y con motivo del Jubileo de Plata del rey Jorge V, apareció la K6, también diseñada por el mismo arquitecto. Tuvo tanto éxito, que se instaló a millares en las calles de todo el Reino Unido. El color rojo tenía varias razones: servía para localizarlas desde lejos, creaba una identidad corporativa del servicio telefónico y unificaba la imagen visual del mobiliario urbano, ya que de color son también los autobuses y buzones de correos, entre otros elementos. Como no, la telefonía móvil, al igual que ha ocurrido en el resto del mundo, supuso el final de las míticas cabinas. Aunque una vez más, la flema británica ha buscado las formas de conservar su iconos, convirtiendo muchas de ellas en pequeñas bibliotecas, puntos de información, desfibriladores, pequeños negocios e incluso instalaciones artísticas.

Bobbies
Los míticos policías ingleses se crearon oficialmente en 1829, cuando al albur de la revolución industrial la ciudad de Londres crecía enormemente. El nombre bobbie no es ni más ni menos que el diminutivo de su creador, el ministro del interior de la época, Sir Robert Peel. El uniforme azul oscuro tenía por función diferenciar a los policías del ejército, cuyos uniformes eran predominantemente rojos y no tenían precisamente buena fama. Se trataba de crear una policía preventiva, de proximidad y sin armas. Por todo equipamiento llevaban un silbato y una porra. El famoso casco se introdujo unos años después, ya que se trataba de que los miembros de la policía parecieran más altos que los ciudadanos normales. Una sencilla forma de aumentar su autoridad.

Guardia Real
Otro icono londinense son los uniformes de los soldados que realizan el cambio de la guardia ante el Palacio de Buckingham. El color rojo de sus uniformes fue característico de la infantería británica a partir del siglo XVII, conservándose actualmente para los uniformes de gala, como el que utilizan los Foot Guards. A pesar de lo que parece, no se trata de un único regimiento, ya que cada día alternan diferentes unidades de la guardia, como los Grenadier Guards, Coldstream Guards, Scots Guards, Irish Guards o Welsh Guards, cada una con pequeñas variaciones en el uniforme. Estos granaderos resultaron decisivos en la victoria contra Napoleón durante la batalla de Waterloo de 1815, por lo que sus altos gorros negros de piel de oso o bearskin quedaron desde entonces como símbolo del poder militar británico. Ahora que ya eres un experto, si quieres identificar a qué regimiento pertenece el cambio de la guardia que vas a contemplar, fíjate un poco más en los gorros: pluma blanca a la izquierda pertenece a los Grenadier Guards, pluma roja a la derecha a los Coldstream Guards, pluma roja a la derecha a los Irish Guards, pluma blanca y verde a la izquierda a los Welsh Guards y sin pluma a los Scots Guards.

Y por último, el metro de Londres
Lo utilizarás a diario para ir y venir de tu casa o residencia a la escuela, así que muy pronto te familiarizarás con las líneas y zonas del área metropolitana. El “Roundel” es el primer icono reconocible del metro. Su logotipo, diseñado en 1908 y consistente en un círculo rojo atravesado por una barra azul donde aparece el nombre de la estación, está ampliamente reproducido en todo tipo de souvenirs. El segundo icono es el mapa esquemático de la red, diseñado por Harry Beck en 1931. Ese diseño a base de líneas rectas, ángulos de 45° y 90°, estaciones simplificadas y colores diferentes para cada línea, fue tan clarificador que ha sido imitado por las redes de transporte de todo el mundo. La locución sonora de “Mind The Gap”, que suena en los andenes para avisar del espacio entre coche y andén, es otro ejemplo de eslogan londinense, que suele acompañar al logotipo del metro en las camisetas que se venden en las tiendas de souvenirs. ¿Y qué decir de los trenes de techos curvos de las líneas más antiguas? Su diseño se adapta a la forma cónica del Tube, excavado en forma de tubo debido a la complejidad técnica de hacer un túnel a finales del siglo XIX. Tren y túnel fueron diseñados como un todo uniforme, aprovechando tanto el espacio que apenas quedan unos centímetros entre el tren y la pared del túnel.
Como habrás observado, aquí tienes unos cuantos motivos para estudiar inglés en Londres. Tanto si ya has estado en la capital británica, como si se trata de tu primera visita, Londres siempre tiene algo nuevo para descubrir. Cuando aprendes un idioma aprendes también la cultura que hay detrás.