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Lisboa, tras las huellas del mayor desastre del siglo
El 1 de noviembre de 1755 un movimiento sísmico de
magnitud 9 en la escala Richter se producía a 200 km al oeste del
cabo de San Vicente, provocando una onda sísmica
que atravesó la ciudad de Lisboa y todo el sur
de Portugal.
De una población de 275.000 habitantes, más
de 90.000 fallecieron durante el temblor. Muchos de
los supervivientes huyeron a los espacios abiertos
junto al mar, sin sospechar que el retroceso del agua
les iba a deparar un enorme tsunami que acabaría
engulliéndolos en pocos minutos... [+info]
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Wellington, una capital a prueba de terremotos
La capital de Nueva Zelanda está situada sobre una zona sísmica,
con una falla que la atraviesa por el centro y varias
fallas y subfallas más por los alrededores. Ha
sufrido los efectos devastadores de varios terremotos
en 1848 y 1855, siendo éste último el
más devastador de la historia del país,
estimándose en una magnitud de 8,2 en la escala
Richter. El terremoto provocó corrimientos verticales
de tierra de hasta tres metros en una extensa área
e incluso elevó una zona del puerto, que se convirtió
en una zona pantanosa con la subida de la marea. El
terreno fue posteriormente desecado, formando actualmente
parte del área de negocios de la ciudad... [+info]
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Japón, sin miedo a los terremotos
Si hay un país en el mundo con alta probabilidad de movimientos sísmicos, ese es Japón. Sin embargo, el miedo a los terremotos no detiene el desarrollo y todas las construcciones se realizan con materiales antisísmicos. Además, la población asiste a frecuentes simulacros y en todo Japón se conocen y divulgan las instrucciones de comportamiento ante alertas por terremoto. ¿Sabes lo que debes hacer ante un terremoto?... [+info]
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Y ADEMÁS, UNA DE HISTORIA... La esposa secreta del Príncipe de Gales
Brighton era en el siglo XVIII en el destino predilecto
de la nobleza y de la realeza británicas, atrayendo
como ilustre visitante al entonces Príncipe de Gales,
convertido en Jorge IV en 1820. Su afición al juego
y a la buena vida le llevó a enamorarse a la edad
de 23 años de María Fitzherbert, una viuda
católica de 29 años, de la que se dice se
llegó a casar en secreto en 1785. Para huir del agobiante
ambiente londinense, la pareja se estableció en una
alquería de la ciudad, hasta que las obligaciones
del trono, obligaron al príncipe a contraer matrimonio
oficial con Carolina de Brunswick en 1795, no sin antes
mudarse la señora Fitzherbert a las proximidades
de palacio... [+info]
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