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Siete palabras de origen curioso

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Son muchas las palabras de origen curioso

¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene la palabra “O.K.”? ¿Y el término “fuck”? ¡Y ya mejor ni hablamos de nuestro clásico “olé”! Las palabras, al igual que los propios idiomas, los países y las personas, poseen su propia historia. Muchas de ellas dignas de su propio guion de Hollywood y que a menudo traspasan la barrera de la historia para alcanzar el estatus de mito: son las llamadas palabras de origen curioso.

Porque historias raras, raras, las hay (y ya lo demostramos con las palabras más raras del castellano). ¡Y en grandes cantidades! Reyes, guerras, explosiones atómicas y demás aspectos que parecen sacados de la mejor de las novelas de ciencia ficción configuran los relatos que vamos a mostrarte a continuación (a la altura del porqué de las palabras intraducibles). Porque a mitad de la semana viene bien que escribamos contenido más “ligerito”; porque a todos, quien más quien menos, nos encantan las historias y porque, la verdad, después de conocer sus crónicas no podíamos callárnoslas. Así que mejor coge unas palomitas, ponte cómodo en tu silla y permanece atento a las siguientes líneas para conocer los curiosos orígenes de estas 7 palabras. Lástima de banda sonora.

Yanqui

Son muchas las historias que circulan alrededor de su origen (como ocurre con casi todas las palabras de esta lista). Sin embargo, el relato más generalizado cuenta que este término procede del vocablo holandés “Janke”, diminutivo de “Jan”. Y es que así es como los colonizadores de América procedentes de los Países Bajos llamaban a sus compañeros de aventuras de los estados de Nueva Inglaterra, debido a que el nombre de John era muy común entre ellos (y aún lo sigue siendo).

Snob

Dícese de aquellas personas que imitan con afectación las maneras, opiniones, etc. de aquellos a quienes considera distinguidos o de clase social alta para aparentar ser igual que ellos. De todos modos, y a pesar de su significado, esta palabra tiene unos orígenes mucho más humildes. Corría el siglo XVII cuando la universidad de Cambridge decidió admitir entre sus distinguidas filas de estudiantes a algunos plebeyos becados (y es que antes la educación era patrimonio exclusivo de la nobleza). Pero claro, no podían recibir el mismo trato que los alumnos procedentes de familias más pudientes (¡sacrilegio!). Así que para distinguirlos anotaban en su matrícula la expresión “sine nobilitas” (sin nobleza, en latín). Posteriormente abreviaron el término, que escribir tanta letra cansa.

O.K

Atento porque este término tiene miga. Sus orígenes se remontan a la guerra civil de Estados Unidos. Bien es sabido que durante aquella contienda fueron muchos los hombres que perdieron la vida. Por eso, cuando las tropas regresaban al cuartel sin ninguna baja anotaban en una pizarra “0 killed” (0 muertos), como señal de buena fortuna. Más adelante esta expresión se redujo a “O.K.” y su significado se amplió para indicar que todo está bien.

Bikini

¡Hasta el tan conocido traje de baño inventado por Louis Réard tiene una curiosa historia detrás! ¿Nunca te has preguntado por qué esta prenda recibe el nombre del atolón polinesio de Bikini dónde en 1946 se llevaron a cabo pruebas nucleares? La explosión atómica acabó con toda la vegetación del islote, dejándolo “desnudo”. Justo al igual que el famoso traje de baño, que para los habitantes de la época dejaba poco lugar a la imaginación. Y si a eso le añadimos su carácter “explosivo”…

Fuck

El origen de este término inglés que tan bien conocemos y que podría traducirse como nuestro clásico “joder” se remonta a la Edad Media, en Inglaterra. En aquella época no se podían mantener relaciones sexuales sin la venia del Rey. Y es que la Iglesia ejercía un férreo control para preservar “la conducta y la moralidad” de la población. Por ello, si una pareja quería tener un hijo debía solicitar un permiso especial a las autoridades para poder mantener dichas relaciones. Una vez concedido, se les entregaba una placa que decía “Fornication Under Consent of the King”. “FUCK” para abreviar.

Cotilla

Vocablo español donde los haya. Su particular historia comienza durante el reinado de Fernando VII. Más en concreto gracias a una persona: María de la Trinidad. Una ferviente defensora del absolutismo que denunciaba sin pestañear a todo liberalista que encontrara en las calles de Madrid. Dicha señora se dedicaba a espiar, observar y meterse donde no la llamaban todos los días de su vida. Incluso formó una banda de matones que acababan con la vida de las víctimas de sus cotilleos (y después nos quejamos de la vecina de enfrente…). Finalmente, la propia María fue condenada a muerte a la edad de 64 años. Las crónicas históricas la definen como “la mujer más inmoral que ha visto el sol y las más infame e indigna de vivir en sociedad”, y precisamente a la historia pasó con el nombre de “Tía Cotilla”, término que más adelante se extrapoló a toda persona aficionada a la vida de los demás.

Olé

Nos dejamos para el final (como todo buen postre) el más clásico de entre los clásicos españoles: nuestro famoso olé. Aunque bueno, de español tiene más bien poco. Y es que esta palabra procede de los siglos de invasión árabe, que dieron para mucho (siendo concretos, para 4.000 nuevas palabras). Estos solían utilizar la expresión “allah” (Oh Dios) cuando eran testigos de la actuación de un artista, de una obra de arte o de cualquier otra cosa que llamara significativamente su atención; pues creían poder entrever el poder de Alá a través de dicho espectáculo para la vista. Este término permaneció en la península mucho tiempo después de la derrota de los árabes, aunque con el paso del tiempo se castellanizó a nuestro conocido olé.

Y por supuesto que hay muchas más. Te sorprendería saber cuál es el origen de la palabra alarma, gringo o grifo. Pero mejor dejamos que la descubras por ti mismo (que tampoco es buena idea darlo todo en bandeja). Aunque si las curiosidades de nuestro idioma son tu punto débil, mejor que no dejes de ver estas diez curiosidades desconocidas del castellano. ¡O mejor aún! Esta lista con las palabras más difíciles de pronunciar de nuestra lengua.

Muchas palabras presentan unos orígenes tan curiosos que son merecedoras de una película


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Redactor a tiempo completo, Community Manager a tiempo parcial, lector empedernido la mayor parte del año, hombre atemporal y Guardián del Misterio. Férreo defensor de los idiomas y de la buena ortografía. Pensamiento del día: salió del hotel y se arruinó. ¿Qué sucedió?

    2 comentarios

  1. 1 de septiembre de 2014 - 22:32

    Vaya colección de leyendas urbanas. El origen de OK es debatido, pero no tiene pinta de ser ese. Lo de FUCK es una total invención. BIKINI sí viene del atolón, pero no porque quedara desnudo. COTILLA viene de Cota, según el diccionario de la RAE. No os creáis todo lo que se dice en Internet…

    • 2 de septiembre de 2014 - 2:17

      ¡Buenos días Toño!

      En primer lugar por el aporte, siempre está bien contrastar opiniones ;)
      Quizás al principio del artículo deberíamos haber señalado que ninguna de estas historias es 100% verídica. Evidentemente es un tema bastante abierto a la polémica, pues son palabras cuyos orígenes no están para nada claros. Es más, incluso nos atreveríamos a decir que los que nombras tampoco son del 100% verídicos jajaja (Por ejemplo, el origen de “bikini” es la anécdota recogida por algunos historiadores en la cual Micheline Bernardini le comentó a Louis Reard que esa prenda de vestir iba a ser “más explosivo que la bomba de Bikini”).

      De todos modos como decía al principio. Nunca está de más el comparar historias y opiniones que sirven para enriquecer aún más estos textos :)

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